Desde sus primeros pasos en Movimiento de Productos hasta su labor como operador líder, Fernando fue testigo de importantes transformaciones en Refinería Aconcagua. Al acogerse a jubilación, destaca el compañerismo, la representación sindical y la tranquilidad de haber apoyado a quienes lo necesitaron. En febrero de 1987, Fernando Sazo Flores ingresó a trabajar a Movimiento de Productos, iniciando una trayectoria que se extendió por 39 años y seis meses. Hoy, al cerrar esta etapa en ENAP Refinería Aconcagua, se lleva la satisfacción por el camino recorrido y los vínculos construidos durante casi cuatro décadas de vida laboral.
Su primera función fue, en aquella época, como ayudante de bombero. Más adelante pasó a desempeñarse como bombero segundo en estanque final y culminó su carrera como operador líder. Recuerda que, en esos años, no existía un sistema de desarrollo de carrera como el actual: las nuevas responsabilidades se asumían a medida que se abrían cupos o vacantes.
Como parte de la generación que ingresó en 1987, Fernando presenció cambios profundos en la empresa. Entre ellos, destaca la incorporación de nuevas tecnologías a la operación y recuerda la llegada de Windows como todo un acontecimiento. También vivió una época en que el directorio de la entonces RPC estaba integrado exclusivamente por militares, una realidad muy distinta de la que conoció en los años posteriores. Entre sus recuerdos permanece, además, un brindis de Año Nuevo que compartió con gerentes a comienzos de los noventa, una experiencia que marcó su paso por la refinería.
Su historia también estuvo ligada a la organización sindical. Se afilió al sindicato desde su ingreso y, posteriormente, debido a diferencias existentes en aquella época, participó activamente en la creación del Sindicato de Turnos, donde ejerció como dirigente durante un período. Más tarde regresó a nuestro sindicato, manteniendo su convicción sobre la importancia de contar con una representación sólida.
Desde esa experiencia, Fernando valora el trabajo sindical y la coordinación permanente con Recursos Humanos para abordar la estabilidad laboral y el desarrollo de las y los trabajadores. Considera que una buena representación es fundamental para el clima laboral y contribuye a que los equipos puedan desempeñar sus funciones con tranquilidad.
Al dirigirse a las nuevas generaciones, recuerda que en sus primeros años había jefaturas que no otorgaban permisos para asistir al nacimiento de un hijo. Para él, conocer esa realidad permite valorar las condiciones actuales y reconocer cuánto ha cambiado la vida laboral. Su mensaje es participar en los desafíos de la empresa, comprometerse con el propio desarrollo, mantenerse vigente y apoyarse mutuamente.
La jubilación abre ahora un espacio para descansar y vivir con menos estrés. Fernando quiere dedicar tiempo a las actividades que disfruta, a su campo y a las cosas simples de la vida. También espera compartir con sus hijos y nietos desde otra perspectiva, con mayor disponibilidad y sin las exigencias cotidianas del trabajo.
Se va contento por lo construido, por la alegría compartida y por sus compañeros, a quienes reconoce que extrañará. Sobre todo, se retira tranquilo por haber apoyado a todos quienes pudo. En su despedida también agradece a Recursos Humanos por el acompañamiento recibido y su aporte a la tranquilidad en la operación.
Como Sindicato reconocemos la trayectoria de nuestro compañero, su participación sindical y el compañerismo que cultivó durante estos años. Le deseamos una nueva etapa de bienestar, tiempo en familia y disfrute de aquello que hoy podrá vivir con mayor calma.